Aragón es un mar de culturas. En esta tierra puedes elegir entre sus extremos. Para los que les gusta las alturas, sus pueblos serranos conviven a la perfección con la abrupta naturaleza. Por el contrario, los pueblos del llano y el valle ofrecen murallas, castillos e historia. Un contraste de estilos de vida, urbanismo y de atractivo turístico y gastronómico.
Destacamos 8 de sus pueblos más bonitos aunque como siempre nos hemos dejado alguno fuera de la lista:

Siguiente página
Compartir