Si has hecho alguna entrevista de trabajo, seguro que podríais indicarme más de una de estas denominadas como ‘preguntas trampa’. Un candidato las definiría como aquellas preguntas que van ‘a cazar’ al candidato y a eliminarlo del proceso de reclutamiento según la respuesta que dé a las mismas.

No obstante, ese no es el punto de vista del reclutador. El realiza este tipo de preguntas por dos motivos: el primero para conocer más cosas del candidato de las que puedan aparecer escritas en su curriculum vitae. El segundo porque el reclutador no le da tanta importancia a la respuesta dada sino al como se ha dado y el candidato se ha enfrentado a dicha pregunta.

Por eso, la mayoría de las preguntas trampa como las denominan los diferentes candidatos, no son más que preguntas abiertas que van encaminadas a sacar de cada candidato cosas como sus habilidades en materia de comunicación, su capacidad verbal, su capacidad de resumen y concreción de ideas, en definitiva, aquellas habilidades, competencias y aptitudes que mostraría en su puesto de trabajo si el fuese el candidato final escogido para el puesto para el que se está realizando la entrevista de trabajo. Busca ver el tipo de respuesta que el candidato daría a las situaciones típicas en su día a día laboral.

Comprendemos a la perfección que los candidatos son la parte más débil de la entrevista, con o cual su actitud va encaminada mayormente a estar a la defensiva, pero eso justamente lo que persigue en reclutador con la realización de las preguntas trampa, que se anime a dar una respuesta que le permita conocer más cosas del candidato sin que ello sean en su perjuicio, sino que son más en sentido a conseguir averiguar cosas que el candidato no sería capaz de descubrir sino fuera con este tipo de preguntas.

Consejo por lo tanto que daríamos nosotros ante la realización de una entrevista de trabajo en la que tememos que nos hagan preguntas trampa: completa naturalidad en la respuesta, evitando que esta suene a historia inventada, a un relato de falsa modestia o prepotencia, y en la que se denote seguridad en vuestras respuestas, evitando en todo momento el tema del titubeo ya que es algo que denota nerviosismo en materia a responder y, por ende, al enfrentarse a una tarea complicad en su día a día laboral.

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